septiembre 25, 2013

LA HILERITA



La columna de hormigas negras se movía en dirección oeste para luego virar hacia la izquierda, dibujar un serpenteo por el jardín y prolongarse hasta el sembradío de magnolias donde un cogollo de manzana se pudría al sol. Apiñadas como estaban, algunas lograban engullir los restos de fruta, otras se resbalaban sin remedio y la mayoría se empeñaba en construir una montaña que poco y nada servía. 
A Rafael lo desvelaba la solidaridad de esas pequeñas criaturas, quienes vivían en comunidad, nunca abandonaban a ninguno de sus miembros y se aferraban a un objetivo común: la camaradería como medio de supervivencia. 
Se debatió entre varias tentaciones y esa indecisión se manifestaba en el vaivén del pie izquierdo, que desnudo e inquieto, esperaba la orden final. 

Rasgos perfectos, buen alumno, más bien callado; la familia lo exhibía ufana. 
Hasta que un día su cuerpo dejó de crecer y quedó atrapado en un envase que 
estaba seguro no le correspondía. Entonces empezó a quedarse solo. 
De niño no lo había advertido, tal vez porque durante la infancia, las relaciones son otra cosa. 
Albergaba incluso una leve duda que lo aferraba a la esperanza de que 
el rechazo al que se veía sometido fuera un hecho pasajero y no una rutina. 
Por el contrario, el tiempo se encargó de patentizarle su singularidad

De pronto el pie interrumpió el movimiento. Recién cuando escuchó el alarido de la madre dejó de atiborrarse la boca con puñados de hormigas. 
-¡Los orientales comen insectos! -aseguró Rafael a modo de improvisada coartada. 
La cachetada le cruzó la cara. Una sombra de repulsión contraía el gesto de la mujer que horrorizada le gritaba: 
-¡Por el amor de Dios, nosotros no somos orientales! 
Rafael insistió. 
-Las hormigas… 
Otra bofetada definió la contienda. A partir de ese momento, todas las tardes se sentaba en el mismo lugar. Aferrado a las rodillas y con la mirada fija en la hilera renegrida, observaba el desfile de hormigas que continuaban la peregrina marcha. Tal vez algún día y cuando su madre no lo viera…

40 comentarios:

  1. Mi cultura gastronómica me incita a reprobar la dieta del infante.
    Mis convicciones pedagógicas me impulsan a condenar la brusquedad de la madre.
    Mi gusto literario me induce a felicitar a la autora del relato.

    Saludos, Borjas Bee.

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  2. Me pregunto que desvelaba a Rafael: ¿la hilerita de hormigas?, ¿las hormigas en si misma? ¿o lo que ellas representaban: camaradería, solidaridad...? ¡Muy buena construcción Bee ¡Felicitaciones y Abrazo!!!

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  3. Por primera vez no voy a releer el texto, porque me hice una idea quizás equivocada del personaje, lo pensé "distinto", sé que no te gustan las groserías, pero diré una pequeña: por la mierda que me ha dolido!...no sé si porque ando medio aturdido por la vida, o porque se me han suicidado las esperanzas en el existir, la cuestión es que prefiero quedarme con lo que entendí, con la primera y única lectura, que el chico se va a morir muy luego, y cuando su madre lo entierre se va a acordar siempre de esa maldita bofetada...

    Un beso.

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  4. Me gustó.
    Pensé que el chico iría a pisarlas.
    Las hormigas negras deben ser amargas, Por algo los aborígenes comen termitas.
    Besote

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  5. Después de leer el texto me dije: es una pena que haya dejado de dar clases en UBA, pues hay muchos relatos tuyos (pensalo) que me habrían sido útiles para usar como ejemplo, textos que hablan de patologías -no tan- extrañas, pero contadas de una manera que a cualquier alumno le encantaría leer.

    Muy buena la estructura, el tema es interesante desde varios ángulos y la manera de contarlo se aproxima mucho a la perfección.

    Decir más es gilada.
    Go ahead, my BeeBee.
    HD

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  6. Yo ante todo quiero aclarar, porque te conozco, que para Bee, los orientales son los de Vietnam, Cambodia, no los uruguayos.
    Es importante, pq algunos lectores son de SLO y se viene Forlán...OK?
    Bien, leo hormigas, niño, y enseguida rememoro nuestras andanzas - no con vos Bee, con mis amigos. La cuestión era conseguir un aerosol, Raid, matahormigas, pero nosotros le dábamos otro uso, encendíamos un fósforo o encendedor Carucita, anque un Zippo y apretábamos el aerosol y "No hay nada como el olor a napalm por las mañanas" Hay que recordar que en esa época no existía Greenpeace. Los pibes andábamos con gomeras, aire comprimidos y los más osados matagatos. Si se movía, se le daba. Después aparecieron las minas. Afortunadamente, porque ninguno de nosotros terminó en una cárcel rusa.
    En cuanto al relato, lo curioso, del muchacho, para uno de mi generación es que quiera comerlas. Candidato a serial killer. Posta. Y ya que estamos, le manda saludos El Hormiga. Abrazo y besos!

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  7. Tal vez no quedó claro, lo de afortunadamente es por lo de Greenpeace, no las minas.

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  8. Los he visto.
    Escribes como si filmaras.
    Que don!!!

    Me han dado ganas de rapar al cero a la madre y de dejarle comer hormigas a Rafael hasta que se harte.

    Besos.

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  9. Muy bueno el relato Bee. Es curioso el cerebro de ese chico, que primero siente repeto y curiosidad por la sociedad de las hormigas y al poco lanza un ataque de destrucción masiva y genera una obsesión por aniquilarlas.

    Me recuerda a algunos gobernantes.

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  10. Yo también digo muy bueno y muy buenos todos los comentarios, no es habitual, creo que es la primera vez que digo esto sobre la gente que comenta, pero los comentarios de los buenos lectores hacen mejor el blog y refuerzan la propia impresión que uno ha tenido de la lectura.

    El cuento es impactante en general, estamos de acuerdo en eso y la clave para mi, viene al hilo de lo que dice Zabala. A Rafael le decepcionó la sociedad de los humanos, que en un principio le pudo parecer como la de la hormigas, de ahí que decidiera comerse a las hormigas, como pura simbología de lo que haría con los humanos que le acabaron rechazando, después de haber rechazado para siempre sus rasgos perfectos...

    Es otra lectura, ya digo, todos los comentarios anteriores me parecen solidos, muy buenos.

    Te superas Bee.

    Abrazos

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  11. Hay un tema profundamente cultural en la dieta que elegimos y en lo que se supone conveniente para comer y lo que no. Me gustaría ver la cara de asco de algunas tribus africanas al vernos comer marisco... Un besote.

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  12. odiaba esa camaradería que a él se le negaba!!!!!!!!!
    ufff! pega fuerte el texto... duele!!!!
    genial Bee!!!!!!

    ABRAZOS AMIGA

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  13. ROB K:
    Muchas gracias, Rob! Tus comentarios son tan certeros y lo haces con una ironía que me fascina.
    Saludos recíprocos!
    ANIAGUA:
    Muchas gracias, amiga! Otro beso para tí!
    PEREGRINO:
    Muchas gracias, Osval. Me inclino a pensar que lo desvelaba esa "comunión" que veía en esa sociedad tan organizada.
    Abrazo fuerte!
    SARCO:
    Tú puedes decir lo que sientas y de la manera que sientas, Sarco querido. Me conmueve que una historia que rondaba mi cabeza pueda llegar a provocar tanats emociones. Te abrazo y aunque te moleste voy a empezar a mandarte mail, cada vez que escribes. Porque quizás sacaste la posibilidad de comentar porque no quieres, pero ciertos textos provocan contarte lo que me provocan. Vale? :)
    DON GATO:
    En un momento hasta yo dudé. ;-) Es que muchas veces los personajes se nos van de las manos.
    Besazo, PP!!!
    HUMBERTO:
    Jajaja!!! Es que mi imaginación no tiene fronteras, Negro! Si no existe la patología, yo la invento.
    Muchas gracias por estar SIEMPRE.
    Kisses for you, milord!
    ATO:
    Jejeje!!! Qué bueno que aclaraste, Pepe!!! Lo que me falta es entrar en conflicto con la Banda Oriental!
    Con respecto a tus anécdotas, yo sabía que eras un delincuente juvenil... Lo sospeché desde un principio ;-)
    Uyyyy!!! Me vas a defender de la vendetta del Hormiga? Decile que el cuento es de mentirita.
    Besos miles, Tiger!
    TORO:
    Muchas gracias, Xavi!!! Y yo te sigo... Vamos a por la madre!
    Besos salvajes, Toro Loco!
    ZAVALA:
    Es inevitable hacer comparaciones, amigo Zavala. Pasar del amor al odio, es cuestión de un pequeño paso.
    ANTONIO:
    Muchas gracias, Antonio! Con respecto al texto, creo que Rafael intentó una especie de revancha, tan habitual cuando las personas se sienten relegadas. Y coincido contigo. Tengo la fortuna que todos ustedes, dejan sus opiniones con una espontaneidad y una reflexión que no hace más que desarrollar la historia.
    Un abrazo cordial, amigo!
    MI ÁLTER EGO:
    Apostaría que las tribus africanas
    se horrorizarían con nuestra dieta! Ni lo dudes, mujer!
    Besos para tí!

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  14. ESCARCHA:
    Te me colaste mientras respondía, Diana! Así es nomás, morocha linda. No hay nada peor que la discriminación.
    Gracias por estar! Abrazo y beso de osa!!!

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  15. claro las relaciones cambian, pero el aislamiento es la consecuencia de acumular frusTaciones y resentimientos. Guárdame un racimo de hormigas y un abrazo de esos que nunca conocí.

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  16. Fascinante cuento Bee. Muy bien estructurado, el comportamiento de la madre, los cambios de personalidad de Rafael, la situación familiar antes y después de dejar de crecer su cuerpo, los impulsos, lo que otros hacen, la ansiedad psicológica, la fuerza de las bofetadas de la madre, la obsesión, la esperanza de volver a llenarse la boca... ¡Cuánto encierra en contenido este cuento! Un verdadero placer leerte. Besos.

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  17. Comí hormigas sin saber que lo eran
    Deliciosas Con una salsa especial.
    Son un manjar
    besos

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  18. AQUI EN MEXICO HE COMIDO HORMIGAS, GUSANOS Y COSAS MUY RARAS SIN SABER LO QUE ERA...
    MUY BUENO AMIGA.
    ABRAZOS
    CARLOS (EL OLVIDADO DE BEE) JAJAJAJA

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  19. Jajjaja, yo soy el terror de estos bichos. Este año han sitiado mi casa, mi patio y mi todo y me he convertido en su peor pesadilla, solo faltó que me las comiera pero es que las que pululan por aquí son muy diminutas y alimentan poco pero fastidian mucho.
    Besos de hormigueo.

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  20. OTTO:
    Así es, Jose. Es la sumatoria de tanto pesar. Mejor dejamos las hormigas, y compartimos un delicioso café, vale? Abrazo desde el otro lado del océano, amigo!
    JULIE:
    Muchas gracias, Julie! Me gratifican tus palabras porque describen la idea que rondaba en mi cabeza y que no sabía si iba a poder volcarla al texto.
    Mi cariño eterno, amiga querida!
    MUCHA:
    Auuuu, Mucha!!! Menos mal que no sabías!!! ;-) Besos porteños!
    INNOMBRABLE:
    Muchas gracias, Carlitos! Y no te tengo olvidado, amigo! Eres una máquina de escribir. Jajaja!!! Este fin de semana me pongo al día!
    Un abrazo!
    GLORIA:
    Tienes toda la razón, Gloria. Son bichitos fatales. Cuando se empeñan pueden llegar a hacerte sacar canas verdes!
    Besos sin hormigas, pero sí de gofio!

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  21. El relato me gustó mucho, pero te voy a hacer una observación, con la mejor onda y no como una crítica. Hubo algo que me molestó al leerlo en la página principal y no pude definir qué era.
    Vine a comentar y puse "mostrar entrada original" y ahí lo vi claro.
    Me resultó forzado, como si quedara agregado y no formase parte del texto la descripción de Rafael, que ponés centrada en la página
    principal. En cambio de este lado viene todo a continuación y se integra más al relato y no sólo desde lo visual.
    Es simplemente una opinión, creo que te habrás dado cuenta de que soy un "poco" obsesiva a la hora de escribir.
    La historia es muy impactante, como todo tema que trate "singularidades".
    Un abrazo grandote.

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  22. Perdón señora Mirella pero la forma de este texto está magnifica, es una diagramación hecho a propósito, Borjas sabe mucho de esto, tiene su cabeza abierta a experimentar con formas y contenidos!
    Creo que usted debería relajarse un poco y pensar que llamarse obsesiva no es lo mismo que ser estructurada y rígida.

    Ahora sí estimada Bee, tú eres muy buena se nota el trabajo que haces en cada entrada, este relato no solamente nos lleva por una historia trágica y rocambolesca sino que lo haces con maestría!-
    Mi consejo si sirve, tú pon un cuento patas para abajo que ahi está la clave de ser diferente. Probar jugarse arriesgarse.-

    Coincido con el señor Antonio Misas, tus lectores son muy importantes consus comentarios!! Siempre hay una excepción que es la que confirma la regla, vale?

    Un saludo respetuoso!!

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  23. MIRELLA:
    Vengo de tu blog, Mirella!
    Antes que nada, podés hacer las observaciones que quieras, mujer!
    De esto se trata escribir y exponer lo escrito. Es inevitable -y menos mal que es así- que cada uno opine y en tu caso -que escribís- aporten sus sensaciones e ideas.
    Con respecto al párrafo centrado, lo hice con toda conciencia. Sentía que la descripción de Rafael debía aparecer casi como si fuera un poema (no por la construcción si no por la visualización) Era como un guiño personal para el personaje. Son los riesgos que uno asume al escribir.
    Muchas gracias por leer y participar activamente de los textos. Cada día me convenzo que es como cursar un taller literario y fenomenal. Besos, mujer!
    GUADA:
    Bienvenida, Guada! Muchísimas gracias por tus generosas palabras. Mira, y como le comentaba a Mirella, para mi "escribir" es un desafío constante, donde me gusta correr riesgos. Quizás no soy muy ortodoxa en mi forma de escribir -de hecho creo que soy bastante anárquica- pero así me sale. Y aunque sigo aprendiendo -los amigos son fundamentales en esto, junto con los lectores- no puedo con mi genio y experimento siempre.
    Y lo bueno de esto es que cada uno tiene la libertad de interpretar, participar y decir las cosas que siente. Ahí está el milagro de la literatura: la retroalimentación de la que siempre habla mi amigo el Negro Dib.
    Te envío un abrazo enorme, te agradezco tus palabras y espero verte pronto por aquí, mi amiga!

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  24. Te imaginas juntas?
    tenemos el mismo gusto.
    Seguramente a vos te gustarán mas jóvenes
    aunque en realidad la edad es no mas que un número
    genial tu comentario
    Sos unica BB.
    espontáneamente única
    Y yo lo sigo buscando,,
    de tanto escribirlo me lo se de memoria. jajaja

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  25. Bueno, Guada, simplemente emití una opinión, sin ánimo de ofender, pero veo que por ahí es preferible no hacerlo.

    Bee, cada uno presenta el texto como quiere y todo está bien, porque lo que menos quiero es imponer nada. Sólo fue una sugerencia, el autor es el que tiene la última palabra.

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  26. Muy bueno el relato y áspera la historia, el Rafa crucificado prematuramente por algo ajeno a su voluntad y en stand by para vengarse.

    Admiro, BEE!!

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  27. MUCHA:
    Me hacés reir, Mucha! Keep on trying, Mireya! Un beso porteño!
    MIRELLA:
    Una de las pocas reglas que me gusta mantener en mi blog es la
    libre expresión de todos los lectores. Estoy muy orgullosa del respeto con que todos ustedes comentan. De modo que repito: Todos los comentarios y/o sugerencias son bienvenidos y sin ninguna clase de censura.
    De modo que el tema está más que resuelto. Un abrazo, Mirella.
    CEO:
    Muchas gracias, Eduardo! La historia de Rafa es particular, pero no tengo dudas que hay muchos "Rafas" que la pasan muy mal, independientemente de la singularidad que tengan.
    Abrazo fuerte, Maestro!

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  28. Y uno, recelando lo que le habla de sus carencias, engulle cualquier cosa que le ayude a digerir lo que difícilmente sobrelleva cada día... Las hormigas representan tantas cosas envidiables... Comprendo que se las coman y comprendo la extravagancia, esa que enmascara a un ser humano buscando comprensión... Besotes querida, siempre hilando fino...

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    Respuestas
    1. Totalemente de acuerdo, Mel! Las hormigas tienen un característica de socialización enorme. Hasta la menos favorecida es aceptada y cumple con su rol. Por esa razón opté por ellas para contar la historia de Rafael. Me emociona e inspira la manera en que captas el sentido más profundo del relato. Seguiremos juntos hilando fino. Bisous ma chère amie!

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  29. Hoy comi nuevamente hormigas en un restaurante japones
    con pescado crudo
    jaja
    ya ves trato
    besos

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    1. Sobre gustos, Mireya... ;-) Yo paso! Besos miles!

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  30. Por qué no comer hormigas cuando se está obligado a tragarse tanto indigesto desprecio?
    Leído con cuidado, un cuento desgarrador.
    Desgarrador y excelente, querida Bee!!!

    Un grandísimo abrazo

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    1. Así es, querida Patricia. Hay que animarse a descorrer el velo y enfrentarse con la historia, que por cierto es bien penosa. Muchas gracias por tu generosidad, amiga linda! Otro abrazo vuela hacia la Docta!

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  31. Que decir que no hayan dicho ya...pues de niña yo no me las comía...pero me podía tirar horas y horas observándolas y era curioso cuando por el estudio sociológico que hacía con ellas les ponía un obstáculo en medio de la fila y se volvían como locas, pero a menos de nada ya se habían vuelto a reorganizar y a funcionar como si nada...¿podremos algún día igualarnos a ellas? No lo creo, al mínimo obstáculo que nos pongan en el camino...tendemos a dispersarnos y no reagruparnos...es una pena!!!

    Genial tu relato...siempre me haces pensar y créeme...con los exámenes de septiembre de la universidad...mi coco ya no da para más, ja,ja,ja

    Besos enormes amore!!!

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  32. Hola Mimicha!!! Gracias por venir a leer!!! Creo que como sociedad dejamos mucho que desear en comparación de otros grupos organizados y fieles. Cuidate el coco, muñeca!!! Y suerte con la exámenes!!! Besotazo, Mimi!!!

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  33. Pero la madre nada dijo cuando las hormigas se lo comieron a él, así son (las madres, digo, no las hormigas)
    Abrazos, siempre

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    Respuestas
    1. Jajaja!!! Madre desalmada! Hay cada pájaro en este mundo loco... Otro abrazo para tí, mi amigo!

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  34. Vaya. ¿Humberto y tú os ponéis de acuerdo? Otra vez dos historias cruzadas, que no se cruzan para nada. Me gustan las hormigas, en la selva pudieron haberse comido mis audífonos. No lo hicieron y en cambio me los dejaron bien limpios de cera jajajaja!

    abrazos!

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  35. Pura coincidencia, Jose!!! Gracias por leer!!! Abrazo!!!
    P/D: He intentado dejarte comentario y Blogger me los borra. No me daré por vencida!

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